2 de septiembre de 2008

FACETAS / RABIA - Primer Encuentro

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Rabia 1, originalmente cargada por Anti-Letrista.

Hoy es un día de los que quiero que terminen rápido. Apago el laptop, lo guardo en mi escritorio, bajo por el ascensor, le hago una seña a los vigilantes y salgo del edificio, quiero olvidarme de esta larga semana de trabajo ya que por fortuna es viernes. Me inundo en ese trafico de caos y ruido de Bogotá, noche que me lleva directo al Pub, el cual se encuentra en una de mis zonas favoritas de está ciudad, Chapinero; carajo, voy tarde y Alejandro va a estar molesto, siempre llego tarde a todos lados. Alejandro es mi mejor amigo, lo respeto por eso pero odio su puntualidad, su virtud me enferma, me molesta. No ha existido el primer puto día en mi vida que yo haya sido puntual, ya sea a una cita, ya sea laboral, con los amigos o con los colegas, nunca, a excepción de una persona, a la cual siempre le cumplí.

Llego al Pub, este tipo está sentado en la barra, por primera vez en mucho tiempo no me dice ni puñetera en gracia, por lo cual deduzco que el también acaba de llegar y me vale una mierda. Alejandro me saluda y el nota que estoy molesto. Pido una pinta de cerveza tipo Pilsen, muy fría le digo a la mesera, noto que no es Andrea, mi mesera preferida, la única razón por la que voy a ese lugar, una chica que se hace gustar por su forma de hablar, su forma de vestir, por su forma de ser y en resumen porque me gusta, me encanta su rostro y su cuerpo, su acento, realmente me enloquece esa mujer pero está noche fue la excepción, Andrea no está y para ser sinceros no me voy a quemar la cabeza pensando en ella. La otra razón por la que vengo a este Pub es por la cerveza, es muy buena la cerveza artesanal que sirven en este Pub, me gusta pedirla así, me siento como un obrero diferenciando la clase social en la que vivo, soy un Ingeniero; un cabrón explotado, encargado de que la Internet que te sirve para perder el tiempo en un Messenger, mirando los correos cursis que te envía tu novio o novia, o para mirar el amarillismo de los diarios siempre te funcione, en nuestro medio le llaman conectividad tiempo completo, yo me encargo hacer servir esa mierda tiempo completo y eso radica tiempo y sacrificios, por eso soy un obrero, porque trabajo igual de duro a ellos y por eso me siento como tal, la recompensa perfecta es una cerveza tipo Pilsen fría y más si me la bebo un viernes.

Este tipo de pub es algo relajado, donde no te cruzas miradas a todo momento con algún tipo loco. La música hace su parte, suena una vieja canción de Blondie, Atomic, veo que mas de uno empieza a disfrutar de la música y me uno a ellos, Blondie es la polla, pero esto es una alegría mentirosa ya que en estos lugares gracias a la madre tecnología, el random del reproductor digital de música para una canción puede ser el peor enemigo de la noche, jodida tecnología, ahora no es como en los viejos tiempos donde el responsable de poner la música se partía la cabeza toda la noche para mantener a la gente a gusto, ahora es simplemente automatización, carga un reproductor con cuanta música pésima puedes y pon a sufrir al resto de la clientela toda la noche.

Tengo razón en decirlo, no hay música buena por estos días. Los días del Punk, del Grunge y el Hard Rock ya pasaron. El Rock está muerto, lo dijo Jim Morrison, lo repitió Marilyn Manson y ahora el que toma la vocería soy yo… El rock está muerto. Por eso llegamos a sitios poco frecuentados como este, para poder recordar esas épocas musicales, para encontrar algo nuevo entre sonidos viejos o no explorados por mis oídos; en ese momento y solo en ese momento, el rock cobra vida temporalmente. Pero eso no lo encontraré está noche, tenlo por seguro.

Veo llegar por encima de mi hombro a Andrés, otro buen amigo mío. Al igual que Alejandro, estos dos tipos han sido mis amigos por mucho tiempo, muchos años, y puedo decir amigos, no son cualquier colega o idiota que te encuentras por la calle y los muy cabrones se hacen llamar tus amigos para después aplicar la hipocresía en contra tuya ante toda la existencia creada por Dios, o los 196 idiotas que se hacen llamar tus amigos en una puta pagina web donde sonríen como idiotas en una foto, y en realidad somos explotados por un cabrón capitalista; no, estos no, estos son mis amigos de diez o quince años atrás; amigos de estudio, de borrachera, amigos de pelea, amigos en la buena y en la mala como dicen por ahí, estos son mis amigos, los que te dicen no lo que está mal… sino lo que está peor.

Empezamos a hablar de la semana de trabajo, trato de evitar el tema, últimamente me he vuelto irritable con ese asunto ya que odio hablar de trabajo en horas no hábiles, me irrita, o al menos se ha vuelto una constante desde los últimos cinco meses, desde el final de una buena era para mi. ¿Porque mierda tengo que hablar de eso si acabo de dejar todo atrás en ese escritorio de la oficina, AH?


“¡Hablemos de otras cosas! ¡Joder!” - Digo yo.
“Tranquilo Jhonny, si le sacaron la piedra hoy en el trabajo, pues avísenos y no tocamos el tema” - Andrés nota mi descontento, se refiere a mi.


Un profundo silencio lleno ese instante y de forma natural empiezan los temas de películas y planes, donde en Bogotá a diferencia de muchos lugares de este país y del continente en mí humilde opinión, tiene miles de cosas para hacer; después se vienen los temas fuertes de mujeres: goces, conquistes o fracasos y futuras candidatas en la lista; de ahí vienen las discusiones musicales y recuerdos de viejos tiempos. Joder, hacen falta mujeres presentes en esta conversación, es el problema de ser un Rocker, me pongo molesto de nuevo por el solo hecho de pensarlo, puto ambiente de pub, puto modo de escape a los sucesos recientes de mi vida, esta ciudad no se presta para este ambiente, aquí los muy santurrones prefieren la música popular y ese ruido al que se atreven llamar “Música”. Miren a ver si se atreven a comparar el aporte musical que hizo Trent Reznor de Nine Inch Nails contra la basura que se hace llamar Reggaeton o las obras de Miles Davis contra la basura popular que hacen que este pueblo consumista escuche ese ruido hasta en el despertador cada mañana. El problema de esta ciudad es que no da para que las mujeres pertenezcan a este ambiente underground, a este tipo de cultura, y las pocas que hay metidas en este cuento ya andan embaladas con algún subnormal, así que en resumen… jodidos.

Voy por la segunda pinta, la cerveza esta al clima. Andrés se da cuenta de mi desagrado y la forma en que miro al cabrón de la barra. Mi amigo trata de poner un tema un poco más agradable, con el objetivo de borrar esa rabia de mi rostro. Rabia, que sensación más pura, sincera y libre, es como un sentimiento aferrado a mi corazón, lo siento, esta vez no lo lograste Andrés, esta vez voy a disfrutarla, feliz, como si fuera un caramelo, o un polvo con una mujer desesperada por sexo, de los largos, suave, tranquilo y a la vez acelerado y fuerte, entre más lo disfruto, más se me sube a la cabeza y simplemente exploto, como un orgasmo, eso es la rabia, una sensación pura, sincera, instantánea y contundente.


“¡Cual es su mala cara pelotudo! ¡Ya se parece a Olafo el de las caricaturas! ¡No se emberraque por maricadas Johnny!” - Alejandro me dice


En ese preciso instante los esfuerzos de Andrés se derrumbar de un soplo, y me concede mi deseo, explotar de rabia, por fin, estoy realmente encabronado, como cuando agarrabas a patadas el castillo de arena que habías hecho en la playa de niño y que no te gusto.


“¿Alguna vez te a gustado beber una cerveza caliente? ¡Es una mierda!” – Respondí aún más enojado a Alejandro.


Todo queda en silencio, incluso coincide con el silencio del cabrón de la barra cuando su puto reproductor digital fabricado en China se bloquea y el muy cabrón me voltea a mirar como si yo fuera el culpable de su momentáneo fracaso.


“Fresco viejo, que es lo que le pasa, yo se que superar esa mierda es difícil, que estos tiempos no han sido los mejores para usted, pero eso ya paso, ¿Porque esta de mal genio? Recuerde que es viernes y estamos bebiendo entre amigos” – Afirma Alejandro.


Tomo aire, quisiera romper el local a golpes con un bate de acero, así como he deseado romper la pantalla del computador, el carro cuando se decompone, al pedante que llega a molestar a mi escritorio todos los días, la tostadora cuando no hace bien su trabajo, a mi vecino ruidoso y a todos los flashbacks que me recuerdan cualquier vaina que coincida con toda la mierda de aquel momento, hace mucho, pero pareciera que hubiera ocurrido hace diez minutos.


“¿Realmente quiere saber porque estoy molesto Alejo?”
“¿Si, que le molesta?” - El muy incrédulo piensa que le responderé con una estupidez.


Tomo un sorbo de esa cerveza que parece lava ardiente y le respondo:


“Estoy molesto porque tengo problemas en el trabajo. Estoy molesto porque siento que no avanzo en este mundo debido a este capitalismo caníbal, con este marketing viroso. Estoy molesto porque necesito un aumento de salario para poder comprar el carro que quiero. Me molesta saber que quiero un carro para ser una ficha más en este mundo capitalista que acaba con el ambiente y se enriquece con el combustible que pago cada semana. Me molesta que estemos bebiendo mientras otros mueren de hambre en la calle. Me molesta que no haya mujeres en esta puta mesa esta noche, por el ambiente de mierda en el que prefieren estar, puto crossover. ¡Estoy furioso, porque no voy a echarme un polvo está noche por esta puta depresión que me impide tener una relación normal! Estoy rabón, porque mañana sábado tengo que madrugar a trabajar y no recibo ni una hora extra en mi salario, empleado de confianza dice el contrato. Me molesta que cada día sea exactamente el mismo de siempre y que nada va a cambiar, porque este lugar es muy pequeño para mis ambiciones y planes. ¡Maldita inmanencia! ¡Jodidas ganas de trascender! ¡Me molesta porque tengo rabia! Rabia de la pura, contra el mundo, contra ella, contra el equipo al que apoyo cada domingo en el estadio y que no gana un titulo hace veinte años. ¡Tengo rabia porque amo a la persona equivocada, a la que me hace más daño!, Estoy molesto, porque no saco nada ventajoso de esta conversación. Me molesta la música que ronda en estos tiempos, porque tiene de todo, menos armonía y arte. Me molesta que mis proyectos personales vayan a una velocidad sonica y que esta sociedad los detenga a su ritmo. Estoy molesto porque estoy pagando seis putos dólares por esta cerveza que sabe a mierda caliente y no se encuentre Andrea para que me la sirva. ¿Ahora si me entiende porque estoy molesto?, viejo amigo.”

Tomo mi abrigo y salgo del bar, llegando a la conclusión que no tengo nada más que hacer en este lugar, ni en Chapinero, ni en esta ciudad con esta sociedad de mierda. Ahora se perfectamente lo que quiero, irme, desaparecer; me largo, adiós a todos.



Medellín, Noviembre. 2007 / Sao Paulo, Brazil. 2008

Dedicado a la memoria del maestro Roberto "El Negro" Fontanarrosa.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Con toda la fuerza de una necesaria liberacion interna...

Mr satan dijo...

por lo menos es bueno que noten que la modernidad solo ha traido problemas pero fresco mijo que igual seguiremos luchando por tener una moto mejor, o un mejor carro, o un mejor apto igual eso solo puede representar tener mejor mujer pero no mejor sexo.

a mi si me gustaria insultarte pero la verdad es que siento algo de respeto por tu publico

TQM
No cambies

John Mejia dijo...

Para que te digo que no, si creo que todos alguna vez hemos pensado igual, pero debemos subsistir en esta sociedad capitalista donde el valor de lo que puedes comprar pesa mas que los valores y principios éticos y como a donde fueres has lo que vieres y como al que a buen árbol se arrima... no que va, ya me perdi. Maldito consumismo de carácteres y ganas de figurar en cualquier blog asi sea en los comentarios...

Adelante Christian, que lo que necesitamos es mas literatura barata... lo digo por el precio, no por el contenido, claro. Ta bueno el estilo, espero te aguante el impulso para llegar al final y ver al protagonista sucumbir de nuevo ante el dios dinero... o si no cómo piensa largarse? pidiendo aventón no llega ni a Fontibón!

Anti-Letrista dijo...

Que bueno que existen distintos puntos de vista para los lectores, a anónimo le llego la rabia, a Mr. Satán la modernización y a JJ Mejia el consumismo y esta nueva alternativa literaria y pues que le digo John... Por ahí escuche que Johnny anda aún desaparecido por un buen rato, ya viene Sociedad.

Vlacula dijo...

MARICA!!!~
YO SI DECIA QUE NO ERA solo rutas. Me le quito el sombrero, y si no hace nada para cambiar su insatisfaccion, al menos pongala a producir. Una jungla de equipos y de estress, pone a producir flores espinosas en la cabeza de los elegidos. Esa roca que piensa y le da de comer, trabaja y hace muchos dolares para los chinos, pero tambien flota sobre el estrato de guitarra en distorsion. Y vea!! algo como lo que cierto autor gringo hablaba de la NY de los years 30, envenenado, adicto de sexo, cerveza y stress. INseparables. La queja y la caricia narradas de forma magistral. No piense, dese sus momentos. No piense. Deje que llegue. No piense. Escriba, no pula formas, no quiera impresionar. No piense. Vuelvase uno con la letra. Vuele sobre ellas. Y se sentira cada vez menos victima. No piense. Y ahi si se vera como jesucristo. Peluqueese marica que parece que estuviera predicando en el desierto.

Brujicesa dijo...

...La forma como escribes llama la atención y en mi caso, siento que genera cierta transferencia emocional, desde lo visceral con un "razonamiento" movido por el revoloteo del plexo solar.....
Hasta allì desde el estilo.... lo demás, lo que plantea el protagonista: cada uno de nosotros, aportamos para que la sociedad funciona de X o de Y manera... está en nosotros vislumbrar un mundo mejor para todos... y en definitiva se viene a este mundo a ser feliz y a hacer feliz a otros, pero la felicidad es nuestra responsabilidad... todo tiene una razón de ser y de cada vivencia se aprende algo, se extrae lo mejor... pensando en colores está en nosotros ver el mundo azul, rosado, rojo.... qué se yo... cada uno elige lo que desea... no?

Annie Marie dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Annie Marie dijo...

......Si tienes razón, la sociedad capitalista a la que pertenecemos nos consume totalmente. Aunque aun afortunadamente existimos ese tipo de mujeres a quienes apasiona el ambiente underground y la cultura del buen rock....y es cierto, embaladas con subnormales.
Si definitivamente deacuerdo, la rabia es un sentimiento liberador.
La descripción de la sociedad es contundente.

PROMETEOENCADENADO dijo...

eh ave maria, no sabia que tenias este talento, me he visto transferido al mundo de jhonny con todos sus inconvenientes y me deja sentir que esa rabia tambien la he sentido contra el mundo y a veces contra mí mismo por no poder hacer nada para hacer un cambio significativo, lo único que me satisface es que puedo transformar el mundo a mi alrededor, en mi microcosmos al cual pertenezco o creo pertenecer; tambien creo que a veces el ambiente al cual pertenecemos es lo que nos permite hacer una diferencia con el resto del mundo, te imaginas si no existiéramos cómo sería este mundo de anormal?, creo que nuestra música, que nuestra idiosincrasia que nos hace a nosotros mismos intolerantes con lo que pasa en este mundo hace que la magia no se pierda del todo, toda esta magia que somos nos hace disfrutar las cosas de un modo único y vaya si lo disfrutamos, esta magia que nos envuelve hace que la transmita y hago que la gente diga : ¿vé y a este marica que le pasa; se la fumó verde?, o esta otra : "ese marica que se cree, su majestad?, es que cree que puede hacer lo que se le dá la gana?".

Con una sonrisa en los labios respondo sin pronunciar ni una palabra: "SI¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡", disfrutando que al verdadero marica le moleste sobremanera.

Es verdad que a veces la rabia nos inunda, pero tambien es verdad que ésta no nos puede hacer sus esclavos y más bien escucho every breath you take ó november rain que hace que mi magia despierte y mi creatividad vuele, eso y un buen vaso de leche son suficientes para calmar mi rabia, pero es cierto que a veces te sientes impotente ante muchas cosas.